BUENOS AIRES.-El dictador Jorge Rafael Videla se quedó dormido durante el alegato del abogado de Abuelas de Plaza de Mayo y fue apercibido por la presidenta del Tribunal Oral en lo Federal 6, que instó a sus defensores oficiales a despertarlo.

Los letrados oficiales, quienes además asisten al también dictador Reynaldo Benito Bignone, cumplieron de inmediato la orden de la camarista María del Carmen Roqueta. "Por favor, señores defensores, díganle al imputado que tiene que permanecer despierto", les espetó Roqueta. 

Tras la reprimenda, Videla volvió a fijar su vista en las paredes tapizadas de la Sala de Audiencia donde sus ojos buscaron cobijo para evitar cruzar miradas con la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, junto a los nietos recuperados Paula Logares y Francisco Madariaga.

El alegato acusatorio por la aplicación de un plan sistemático para la apropiación de hijos de desaparecidos durante la dictadura comenzó esta mañana, a cargo del abogado Alan Iud, quien denunció las complicidades de civiles en esas sustracciones y también de la Iglesia Católica.

Terminará mañana, con el pedido de condenas por 36 casos de apropiación de menores hijos de desaparecidos, que eran entregados a "familias cristianas o miembros de las Fuerzas Armadas o de seguridad", luego de su nacimiento en maternidades clandestinas.

Iud dió por probado a partir de los testimonios y de documentos que fueron rescatados durante la causa, que dichas maternidades clandestinas funcionaron en Campo de Mayo, la Escuela de Mecánica de la Armada, el llamado Pozo de Banfield, entre otros centros clandestinos, y que luego del alumbramiento las madres eran eliminadas y las criauturas no eran devueltas a sus familias de origen.

De acuerdo con documentos desclasificados del Departamento de Estado de los Estados Unidos, durante el último tramo de la dictadura, el por entonces presidente Reynaldo Bignone "sabía del destino de los niños" apropiados, ya que había planteado como un problema separarlo de los apropiadores. (Télam-NA).